NANCY MARBEL NIÑO RODRIGUEZ Ranking: Youngling Mensajes: 1 Fecha de incorporación: 8/04/10 Mensajes recientes | Tal como lo expresaba la Doctora ISABEL AGUDELO del Centro Latinoamericano de Innovación en Logística - CLI - la problemática del transporte ha alcanzado un nivel de inherencia tan elevado (no de manera favorable como se quisiera) en el desarrollo de las actividades de los ciudadanos capitalinos por lo que ha sido incluida en los proyectos de investigación sobre sostenibilidad respecto a la distribución regional de productos vivos, frutas y verduras tienda a tienda en Bogotá; en el de facilitación logística en lo atinente a transporte multimodal y la regulación del transporte en general; y, en el de mercados emergentes, lo cual permite visualizar una necesidad urgente de crear soluciones pertinentes en procura de mejorar las condiciones de calidad de vida de residentes y visitantes.
El hecho de que los siete días de la semana se presenten vías congestionadas por el gran número de vehículos particulares, de servicio público en todos sus tamaños y capacidades; los de circulación reducida como motocicletas, bicicletas; los de carga y tracción animal, y como olvidar los de imprescindible e indiscutible circulación como ambulancias,carros de bomberos, vehículos oficiales, diplomáticos, de las fuerzas militares y de policía y otros organismos públicos, aunado a esto la baja infraestructura, hacen de esta importante ciudad latinoamericana una de las más caóticas en aspecto de movilidad vial.
Aunque la administración distrital ha intentado ejercer un regulación con disposiciones tales como el "pico y placa", horarios especiales para transporte de carga, ciclovías a lo largo de importantes avenidas, la congestión permanece por el desaforado deseo de los capitalinos en adquirir un vehículo para solventar su necesidad de transporte a expensas de comprometer una gran parte de su presupuesto mensual en el pago de cuotas (no aplica para quienes pueden comprar de contado), de combustible, de mantenimiento, de impuestos; todo ello a cambio de una supuesta comodidad de llegar a su lugar destino en carro propio así sea en el doble del tiempo normal para el recorrido previsto, incrementando en su ser la enfermedad silenciosa (el estrés) por el retraso y otras de carácter coronario, circulatorio y muscular por la postura prolongada en una misma posición corporal.
¿Cómo llegamos entonces a la oficina, casa, teatro, parque, etc? La solución está ahí, en el transporte público: Trasmilenio, buses, colectivos, taxis, en las rutas escolares y empresariales, diseñadas especialmente para transportar un gran número de personas al mismo tiempo, con lo cual se disminuye el tránsito de vehículos particulares y se deja un amplio espacio para el transporte que mueve la economía no sólo de la ciudad sino del país, como son los vehículos de carga transportadores de comestibles, mercancías, combustibles, concretos y demás componentes de las cadenas de abastecimiento de las diversas actividades empresariales. Esto redundaría en reducción en los tiempos de entrega de suministros, aumento en la satisfacción del cliente, confianza y credibilidad, sin que el rubro de transporte afecte los precios al consumidor. Adicionalmente, se estaría dando un gran aporte a la conservación del medio ambiente con la reducción de gases tóxicos emanados de los automotores y, para aquellos que opten por trasladarse en bicicleta, asegurarían una vida más saludable.
Considero que es oportuno que se restrinja definitivamente la circulación de vehículos de gran capacidad de carga (dobletroques, carrotanques y similares) dentro del perímetro urbano, su punto de llegada debe ser zonas francas en el perímetro sobre las grandes vías de acceso (pues son las construidas para alto impacto) y que de allí las mercancías sean transportadas en carros más pequeños hasta zonas de cargue y descargue, sin afectar las vías ni estacionamientos públicos.
En cuanto a la recolección de basuras, debería hacerse en horas nocturnas únicamente, para no congestionar las vías durante el día y evitar la emanación de malos olores durante el desplazamiento de las personas en su cotidianidad. De hecho, esto ya se está aplicando en municipios cercanos como Fusagasugá.
Compromete esto grandemente a la administración en el continuo mejoramiento de la malla vial, ejecutando los proyectos actuales y diseñando otros que sean programados y llevados a cabo uno tras otro y no simultáneamente pues se están generando múltiples embotellamientos en la ciudad de manera indiscriminada e innecesaria.
Todos los bogotanos soñamos con poder disfrutar de nuestra ciudad capital con un ordenamiento, además de territorial, social.
NANCY MARBEL NIÑO RODRIGUEZ Administración de Empresas- Universidad de Cundinamarca Extensión Facatativá. |